La desigual batalla por Ingeniería Civil en Puebla
- Universidades de Puebla

- 9 dic 2025
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Una carrera dominada por la BUAP, fragmentada y sorprendentemente dinámica.
Puebla, Ciudad Universitaria de México. El mapa actual de la Ingeniería Civil en Puebla revela un ecosistema profundamente desigual, con un actor dominante que define casi por completo el tamaño del mercado y una constelación de instituciones privadas que, a pesar de su fragmentación, cumplen una función estratégica: absorber, diversificar y sostener la formación en ingeniería para miles de estudiantes que cada año buscan ingresar a esta carrera.

Con 2,542 estudiantes registrados en Puebla en el ciclo 2024–2025, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) concentra 1,488 alumnos, es decir, el 58.5% de toda la matrícula estatal. Ninguna otra institución se acerca a esa proporción. El resto del ecosistema está muy por debajo de estas cifras.
La magnitud de la BUAP genera un fenómeno poco común incluso dentro del contexto mexicano: la carrera funciona como si tuviera un “sol central” alrededor del cual giran el resto de las instituciones. La BUAP no solo lidera: determina la escala completa del mercado.
Comparativamente:
Tiene 5 veces más estudiantes que su competidor más cercano.
Supera por 15 veces a universidades tradicionales como UPAEP o UVP.
Su matrícula es mayor que la suma de todas las instituciones privadas juntas.
Ingeniería Civil, en Puebla, es prácticamente sinónimo de BUAP.
El otro lado del mercado: un sector privado atomizado, diverso y funcional
Pero el dominio de la BUAP no significa que el resto del sistema sea irrelevante.
De hecho, ocurre lo contrario.
A pesar del predominio de la BUAP, el sistema privado fragmentado absorbe una masa crítica importante, diversificando la formación y ofreciendo modelos flexibles, sabatinos o ejecutivos.
Las instituciones privadas en conjunto suman 1,054 estudiantes, el 41.5% del total estatal. Ninguna alcanza un tamaño individualmente significativo, pero juntas sostienen a una gran proporción del estudiantado que:
No quedó en la BUAP.
Busca horarios flexibles.
Trabaja mientras estudia.
Requiere modelos modulares o más accesibles económicamente.
Ingresa por revalidación o segunda oportunidad.
Este cinturón de absorción cumple una función vital: evita que el mercado colapse ante la enorme demanda que cada año presiona al sistema público.
Universidades emergentes: el caso que rompe el patrón
Dentro del sector privado, destaca un caso llamativo: la Universidad de los Ángeles, con 292 estudiantes, sorprende al colocarse como la segunda institución con mayor matrícula en la carrera, superando incluso a universidades de tradición sólida en ingeniería como la UPAEP o la UVP.
Este comportamiento apunta a:
Modelos de costos más accesibles.
Procesos de inscripción flexibles.
Un crecimiento acelerado en instituciones emergentes.
El fenómeno merece atención, pues revela un dinamismo silencioso en el subsistema privado.
Las escalas pequeñas: programas jóvenes, en maduración o con baja visibilidad
Diez universidades presentan matrículas inferiores a 100 estudiantes; tres de ellas ni siquiera alcanzan los 20 alumnos. Estos programas funcionan como opciones:
De nicho
En expansión lenta
Con captación limitada
O enfocadas en horarios especiales
Aunque pequeños, contribuyen a que la oferta sea diversa y adaptable a diferentes perfiles de estudiante.
Formación de élite: pequeña, estable y diferenciada
El Tecnológico de Monterrey, con 98 estudiantes, mantiene una matrícula coherente con su modelo premium. No compite por volumen, sino por prestigio contra la IBERO, UDLAP y Anáhuac Puebla, infraestructura y proyectos académicos de alto impacto.
Su proporción dentro del ecosistema confirma que existe un segmento dispuesto a invertir en una formación con enfoque internacional.
Un mercado muy desigual, pero que funciona
Los datos revelan un ecosistema con tres comportamientos claros:
1. Concentración extrema
El índice de concentración es tan alto que, si se tratara de un mercado económico, se consideraría casi monopólico.
2. Fragmentación privada
El sector privado no se agrupa en grandes polos; funciona como una red amplia de pequeñas y medianas instituciones que juntas sostienen a más del 40% del estudiantado.
3. Diversificación estructural
El sistema ofrece:
Modelos tradicionales
Modalidades sabatinas
Esquemas ejecutivos
Programas intensivos
Carreras relacionadas como planeación urbana
Eso permite que la Ingeniería Civil en Puebla tenga un comportamiento más resiliente que el simple dominio de la BUAP podría sugerir.
Un ecosistema estable, desigual y estratégicamente complementario
Aunque la BUAP domina el panorama y define la escala, el resto del sistema no es ornamental ni marginal. Funciona como un contrapeso natural que absorbe demanda, flexibiliza el acceso y sostiene la continuidad de la formación en Ingeniería Civil en la entidad.
Puebla, como Ciudad Universitaria de México, muestra en esta carrera lo mismo que en otras:
un modelo híbrido donde una institución pública muy fuerte convive con un sector privado amplio, dinámico y en constante transformación.











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