Los jóvenes en México ya no eligen carrera como antes
- hace 19 horas
- 4 min de lectura
Puebla y sus Universidades frente al cambio educativo del futuro.
Puebla, Ciudad Universitaria de México. Elegir una carrera universitaria parecía responder a una fórmula relativamente estable: prestigio, estabilidad económica y tradición familiar. Derecho, administración, medicina o contaduría dominaron durante años la conversación educativa en Puebla y en buena parte de México. Sin embargo, algo comenzó a cambiar.
Hoy, los jóvenes ya no solamente preguntan cuánto dinero podrán ganar o qué profesión tiene más reconocimiento social. Ahora buscan algo más complejo: propósito, identidad, flexibilidad y futuro.
Esa transformación fue uno de los temas centrales en una conversación con Luis Alejandro Linas Díaz, mejor conocido como Alex, director general de TecMilenio Puebla, quien plantea que la educación superior atraviesa una de las etapas de cambio más profundas de las últimas décadas.
“Las carreras ya cambiaron”, afirma. Y quizás esa frase resume gran parte del momento que viven las universidades.
La generación que piensa distinto
Para Alex, las nuevas generaciones están tomando decisiones desde un lugar muy diferente al de hace algunos años. Antes, explica, muchos jóvenes elegían carrera influenciados por el salario, por el prestigio o incluso por seguir a sus amigos. Hoy el proceso parece más ligado a preguntas personales y existenciales.
“Ya no solamente deciden qué quiero estudiar, sino dónde se ven trabajando y cómo alinean su propósito de vida con el propósito organizacional.”
La idea del propósito aparece constantemente en la conversación. No como un concepto romántico, sino como un factor real que influye en la elección profesional. Los jóvenes buscan identificar para qué son buenos, qué les apasiona y cómo eso puede convertirse en una forma de aportar al mundo.
En palabras de Alex: “No piensen en la carrera, piensen después de cuatro años”.
La frase parece sencilla, pero encierra una visión distinta sobre la educación: dejar de ver la universidad como un destino fijo y empezar a entenderla como una plataforma de adaptación constante.
Inteligencia artificial: ¿herramienta o transformación?
La irrupción de la inteligencia artificial también aparece como uno de los elementos que está modificando el panorama educativo y laboral. Para Alex, el problema no es la existencia de la IA, sino la forma limitada en que actualmente se utiliza. Considera que la mayoría de las personas la ocupan únicamente para ahorrar tiempo o facilitar tareas, cuando su verdadero potencial está en convertirse en una herramienta estratégica.
“La estamos usando para facilitar cosas, pero necesitamos aprender a utilizarla como infraestructura de estrategia.”
La discusión, sin embargo, va más allá de la tecnología. Mientras muchos debates giran alrededor de qué profesiones podrían desaparecer, Alex considera que el reto más importante será humano.
Las habilidades técnicas, explica, pueden aprenderse incluso desde plataformas digitales o cursos gratuitos. Lo que realmente marcará la diferencia serán las habilidades personales: liderazgo, comunicación, colaboración, trabajo en equipo y capacidad de convivencia.
“La inteligencia artificial se va a aprender. Lo complicado será formar mejores personas.”
Las carreras tradicionales siguen fuertes… pero comienzan a perder terreno
Puebla mantiene todavía una matrícula universitaria dominada por carreras tradicionales. Derecho, administración, psicología, educación y contaduría siguen encabezando el número de estudiantes en el estado. Sin embargo, Alex considera que las cifras deben analizarse desde una perspectiva histórica y futura, no solamente desde el presente.
Según explica, algunas de estas carreras han comenzado a disminuir en matrícula mientras crecen áreas relacionadas con:
tecnologías de información,
inteligencia artificial,
desarrollo de software,
innovación,
negocios tecnológicos.
El cambio no implica necesariamente la desaparición inmediata de las profesiones tradicionales, pero sí una transformación profunda en la manera en que deben enseñarse.
“La realidad es que todas las carreras se han cambiado”.
El problema no es únicamente qué carrera existe, sino si las universidades están actualizando sus modelos educativos para responder a las nuevas dinámicas sociales y laborales.
El desafío de las universidades
Otro de los temas centrales a entender en esta transformación que estamos viviendo es la necesidad de replantear la educación superior. Alex cuestiona los modelos demasiado enfocados en teoría y plantea que las universidades necesitan acercarse más a la práctica, la experiencia real y la vinculación con empresas.
En ese contexto, TecMilenio implementó recientemente un modelo llamado MAPS, basado en bloques modulares, certificaciones y desarrollo integral. La propuesta busca que los estudiantes construyan experiencia y habilidades aplicables antes de egresar.
Más allá del modelo específico, la conversación deja ver una preocupación más amplia: las universidades ya no solamente compiten por ofrecer carreras, sino por demostrar que realmente preparan a los jóvenes para un entorno cambiante e incierto.
Puebla y su futuro universitario
La conversación también coloca a Puebla dentro de un escenario interesante. Puebla es un estado con enorme potencial educativo, económico y cultural, pero también un espacio que necesita adaptarse a nuevas dinámicas.
Puebla conserva una fuerte identidad tradicional, aunque al mismo tiempo vive procesos de transformación impulsados por nuevas industrias, tecnología, movilidad y llegada de personas de distintos lugares.
Esa combinación, considera, podría convertirse en una fortaleza si las instituciones logran evolucionar junto con el entorno.
Porque al final, la pregunta ya no parece ser únicamente qué carrera estudiar.
La pregunta es cómo prepararse para un mundo donde las profesiones cambian constantemente, la tecnología redefine el trabajo y las habilidades humanas vuelven a convertirse en el recurso más valioso.






Comentarios