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Congreso de Puebla reconoce 45 años de la UVP

hace 7 días
4 min de lectura

Más de 13 mil egresados, cuatro décadas y media de trabajo educativo y una comunidad que ha crecido más allá de las aulas forman parte de la trayectoria que el Congreso del Estado de Puebla reconoció a la Universidad del Valle de Puebla.


Puebla, Ciudad Universitaria de México. Cumplir 45 años permite mirar hacia atrás, pero también obliga a preguntarse qué se ha construido durante ese tiempo y, sobre todo, qué sigue.

En el marco de su aniversario, la Universidad del Valle de Puebla (UVP) recibió del Congreso del Estado de Puebla el Reconocimiento a la Trayectoria Educativa, una distinción que pone en perspectiva el camino recorrido por una institución que nació en 1981 y que, desde entonces, ha formado a generaciones de profesionistas.



El reconocimiento fue entregado por el presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado, diputado Pavel Gaspar Ramírez, quien destacó el impacto social que la Universidad ha tenido no solamente en la educación, sino también a través de su trabajo en beneficio de la sociedad poblana.


La ceremonia reunió en el Auditorio 18 de Noviembre del Congreso a representantes del Poder Legislativo, autoridades, directivos, estudiantes y miembros de la comunidad universitaria.


Participaron también la diputada Floricel González Méndez, presidenta de la Comisión de Educación; la diputada Laura Guadalupe Vargas Vargas, presidenta de la Comisión de Hacienda y Patrimonio Municipal; y la rectora de la UVP, Dra. María Hortensia Irma Lozano e Islas.


Más de 13 mil historias detrás de 45 años


Hay una cifra que permite dimensionar parte de lo construido: más de 13 mil egresados han pasado por las aulas de la Universidad del Valle de Puebla durante su trayectoria.


Pero detrás de ese número existen historias de estudiantes, docentes, colaboradores, investigadores y familias que durante cuatro décadas y media han formado parte de la Universidad.



La historia comenzó en 1981, a partir de la visión del Mtro. Jaime Illescas López, Rector Emérito, y de una filosofía que con el tiempo se convertiría en una de las expresiones que identifican a la institución: “El que quiere, puede”.


El proyecto posteriormente amplió su presencia hacia Tehuacán y Tlaxcala, llevando consigo una concepción educativa orientada no solamente a preparar profesionistas, sino también a formar personas con ética, rigor y sentido social.


“Es un reconocimiento para todos los colaboradores”


Precisamente ahí se encuentra uno de los significados más importantes de la distinción.

Al hablar sobre lo que representa para ella este reconocimiento, la rectora María Hortensia Irma Lozano e Islas decidió trasladar el protagonismo hacia quienes han construido la Universidad durante estos años.



“Ese premio más bien es para todos los colaboradores de la Universidad del Valle de Puebla, que durante estos 45 años han dedicado muchos de ellos su tiempo, su vida, sus conocimientos”.

Para la rectora, que el Congreso del Estado observe y reconozca el trabajo cotidiano de la institución representa una satisfacción, pero también genera una responsabilidad hacia lo que viene.


“Nos llena de satisfacción, pero sobre todo nos compromete a seguir superándonos”, señaló.


Ese compromiso tiene además un destinatario muy concreto: las siguientes generaciones.

La meta, explicó, es continuar formando jóvenes bien preparados y generar las condiciones para que los egresados puedan aspirar a mejores oportunidades profesionales.


Del reconocimiento al compromiso


Durante la ceremonia, la rectora definió también la distinción como “un compromiso renovado con el futuro de nuestra sociedad”, una frase que quizá resume mejor el significado que puede tener un aniversario universitario.



Porque cumplir años no debería significar únicamente acumular historia.

Para una universidad implica también demostrar qué ha hecho con ella.


En el caso de la UVP, el reconocimiento del Congreso llega después de cuatro décadas y media de formación universitaria, crecimiento institucional y construcción de una comunidad educativa que hoy celebra su pasado, pero comienza también a plantearse cuál será su papel durante los siguientes años.


UVP y Congreso de Puebla fortalecen su vinculación


La jornada no se limitó al reconocimiento.

Como parte del encuentro se realizó también la firma de un convenio de colaboración entre la Universidad del Valle de Puebla y el Congreso del Estado de Puebla, con el objetivo de fortalecer las oportunidades de vinculación y desarrollar acciones conjuntas.



La alianza cobra especial significado dentro del aniversario porque lleva la celebración hacia un terreno que resulta fundamental para las instituciones educativas: salir de las aulas, vincularse con su entorno y poner el conocimiento universitario al servicio de la sociedad.


Los propios estudiantes tuvieron presencia durante la ceremonia. Ninel Sarmiento Hernández, estudiante de Administración y Política Pública, habló sobre la formación orientada al servicio de la sociedad y sobre las oportunidades que las becas pueden representar para transformar historias dentro de la comunidad universitaria.



También participaron estudiantes de la Licenciatura en Gastronomía mediante un pabellón en el que mostraron parte de su formación práctica y profesional, mientras que una exposición instalada en el Congreso permitió recorrer parte de la memoria histórica de la Universidad.


45 años después, la historia continúa


El reconocimiento del Congreso de Puebla se suma así a las actividades con las que la Universidad del Valle de Puebla conmemora sus primeros 45 años.


Pero quizá el mayor significado de esta distinción no esté solamente en aquello que reconoce.

Está también en aquello que exige.



Después de más de 13 mil egresados, de generaciones de docentes y colaboradores y de una institución que comenzó su historia en 1981, los siguientes capítulos todavía están por escribirse.


Y ese parece ser precisamente el mensaje que deja este aniversario: 45 años pueden representar un legado, pero también una responsabilidad.


La responsabilidad de seguir formando profesionistas capaces, de mantener una relación cercana con la sociedad, de fortalecer la vinculación y de demostrar, generación tras generación, que una universidad deja verdadera huella cuando el conocimiento que produce y comparte consigue trascender sus propias aulas.

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